A menudo hemos escuchado que el trading es un negocio de suma de cero. Esto quiere decir que lo que un participante gana necesariamente otro lo pierde. Por lo tanto, estaríamos considerando que si uno gana no es posible que el otro también gane. Tampoco sería posible que ambos perdieran ni que uno ganase y el otro permaneciera indiferente.

En este artículo no pretendemos demostrar si dicha consideración es cierta o no, más bien lo que se pretende es descubrir de qué manera nos afecta el hecho de admitir que la Bolsa es un negocio de suma cero. Como ya sabrás, el modo en que pensamos repercute significativamente en nuestra toma de decisiones. Por eso en el Instituto reparamos tantísimo en este asunto.

Existen numerosas investigaciones a este respecto, entre las que podríamos destacar las llevadas a cabo por Gilovich T., Griffin D., Kahneman D. Neumann y Morgenstern, entre otros. Según estos investigadores se trata de un sesgo cognitivo que se manifiesta -en mayor o menor medida- en todos los seres humanos. Este sesgo cognitivo se denomina sesgo de suma cero.

La cuestión es que se ha demostrado que cuando los seres humanos participamos en un contexto el cual juzgamos como de suma cero, emerge el mencionado sesgo cognitivo. Por favor, fíjate que hemos empleado el verbo «juzgar», por lo que se trata de una opinión o creencia al respecto, en ningún caso estamos hablando de la verdad absoluta. Por lo tanto, hablamos de la visión subjetiva que hace cada participante acerca de una situación concreta, es decir, se trata de una interpretación estrictamente personal.

Aclarado este matiz, continuamos…

¿A DÓNDE NOS LLEVA EL HECHO DE JUZGAR AL TRADING COMO UN NEGOCIO DE SUMA CERO?

Atención, porque si tomamos esta propuesta de que el trading es un negocio de suma cero como una verdad absoluta, lo que de algún modo estamos aceptando es que los ganadores son limitados. ¡Uff! Esto para una persona que tiene como propósito ser rentable en el trading es muy duro. Lo voy a repetir a ver qué tal te cae: si admitimos que el trading es un negocio de suma cero, estamos aceptando que los ganadores son limitados, es decir, estamos reconociendo que existe una clara escasez con respecto al posicionamiento deseado.

¡Ojo! Que esto no es algo que nos hayamos inventado nosotros, está respaldado por numerosos estudios. ¿Quieres saber qué más dicen estos estudios?

Mientras que, considerar una situación de suma cero nos llevaría a determinar que los ganadores son limitados, sorprendentemente sucede lo contrario cuando echamos la vista hacia el lado de los perdedores. En un contexto que valoremos de suma cero y en el que apreciemos que hay muchísimos perdedores -siguiendo el mismo razonamiento de antes- deberíamos inclinarnos a pensar que es más fácil que nosotros nos posicionásemos en el lado de los ganadores porque «ya está cubierto el cupo de perdedores», ¿no es así? Pues siento decirte que no es así. Este dichoso sesgo cognitivo viene a complicarnos la existencia como traders, ya que a nuestro cerebro en este caso le da por limitar el aforo en la ubicación que nosotros más deseamos. ¡Tiene gracia, eh! Ninguna, no tiene ninguna gracia, pero esto es lo que hay. En resumen:

Si consideramos que estamos participando en un contexto de suma cero (si uno gana otro necesariamente pierde), nuestro cerebro tenderá a pensar que los ganadores son limitados y los perdedores ilimitados. ¿Te das cuenta dónde nos sitúa esto de partida?

Básicamente esto nos llevaría a sospechar que ser un trader ganador es complicadísimo. Por lo tanto, suponer que estamos participando en un negocio de suma cero nos sitúa directamente en una posición claramente desventajosa, pues consciente o inconscientemente este será nuestro diálogo: <<los que ganan ya están ahí, ¿a ver quién les quita el puesto ahora? Sólo podré ganar si alguno de ellos pierde, ya que las plazas de los traders ganadores son limitadas>>.  

CONCLUSIONES PRÁCTICAS

¿Es el trading un negocio de suma cero? Lo cierto es que en el Instituto no tenemos ni idea de la respuesta a esta pregunta, puesto que carecemos de muchísima información al respecto. A priori podríamos pensar que sí, que la Bolsa es un negocio en el que lo que unos ganan lo pierden otros, pero honestamente creo que se trata de un planteamiento difícil de constatar. Podríamos imaginar que unos pocos participantes ganan muchísimo dinero a costa de que la masa pierda lo poco que tiene. Sin embargo, como no tenemos la certeza de que esto sea verdad, prefiero abrirme a la posibilidad de que el hecho de que los grandes operadores institucionales o ciertas familias con un enorme poder económico sean los que generalmente ganen, no me impide ganar a mí, ni tampoco a ti. Prefiero pensar que el trading no es un juego de suma cero; y prefiero pensar que hay sitio para todos en el lado de los ganadores.

Algunos nos dicen: «claro, eso es lo que quieres creer, pero te estás engañando». Por supuesto que es lo que quiero creer, porque es la propuesta que me resulta más útil. Puestos a imaginar, ¿tú qué prefieres imaginar? Si decides aferrarte a la idea de que el trading es un negocio de suma cero, ¡adelante! Espero que puedas ocupar una plaza en el lado de los ganadores. Nosotros, si tenemos que elegir entre dos cuentos, elegimos el que expone un final feliz.

El dinero es ilimitado, se imprimen varios millones de divisas al día. El otro día escuché que la Reserva Federal estaba imprimiendo 60 millones de dólares cada minuto, ¡es brutal! Las oportunidades que ofrecen los mercados cotizados también son ilimitadas, los precios de los más de 10.000 productos cotizados están subiendo y bajando constantemente. Entonces, ¿dónde está el problema? ¿Acaso la ley establece un cupo máximo de participantes ganadores en este negocio? ¿Ya están ocupadas todas las plazas? Por favor, compañero/a, hazte consciente de las implicaciones del sesgo de suma cero y descubre cómo funciona tu cerebro. Aún no hemos encontrado nada más satisfactorio que aprender a relacionarnos de una manera saludable con nuestros pensamientos y emociones. Para ello, es preciso ocuparse en entender; entender cuál es el mecanismo que hace que un intangible (como es el caso del pensamiento), se transforme en un tangible (un acto o un resultado).  

¿De verdad crees que entrenarte para ser trader es como estudiar para sacarte una oposición en la que hay 10 plazas cada año? A ver, voy a consultar el BOE…  ¿Cuántas plazas de trader rentable han sacado este año? Quizá estés pensando, «no, yo no pienso así». Puede ser, pero aún así insisto en que reflexiones sobre ello, porque a veces estas ideas no se perciben en la capa más visible. Nuestra tarea es inspeccionarnos y reconocer si están o no alojadas esas ideas en nuestro cerebro. No nos corresponde hacer nada más al respecto. Lo que quiero decir es que no te vamos a pedir que te saques las ideas de la cabeza, esto sería muy osado por nuestra parte. Simplemente vamos a aprender a identificar nuestros pensamientos y ver en qué medida nos están ayudando a evolucionar como traders y como seres humanos. ¿Me explico?

¿CREES QUE SI TODOS GANÁSEMOS EN LA BOLSA TENDRÍAN QUE ECHAR EL CIERRE?

No lo sé, no tengo ni la menor idea de lo que podría suceder. Lo que sí sé es que hay sitio para muchos trades ganadores, y lo que también sé es que hay ciertos pensamientos que -si me los creo- no me ayudan a ser yo uno de los ganadores. Me gustaría que te dieras cuenta de algo sumamente relevante para tu vida, no solo para el trading. La mayoría de lo que pensamos es mentira. Está demostrado que un altísimo porcentaje de nuestros pensamientos no son verdad. Por lo que, simplemente el hecho de hacerte consciente de que tus pensamientos no son más que propuestas que emite tu cerebro resultará absolutamente liberador para ti.

Recuerda: si acudes a la Bolsa con la idea de que es un negocio de suma cero, casi con total seguridad te diría que de partida vas a adoptar el rol de perdedor SIEMPRE. ¿Por qué? Sencillamente porque los cerebritos, los fueras de serie, los cuidadores del mercado y grandes operadores institucionales ya están ganando. ¡Ya tienen la nota más alta y NO quedan más plazas! No lo olvides, el sesgo cognitivo de suma cero nos dice que únicamente se admiten un número limitado de ganadores, como sucede en el ámbito académico. Por ejemplo, hablando de España, en Bachillerato actualmente el profesor solo puede otorgar una matrícula de honor por cada 20 estudiantes. ¿Qué quiere decir esto? Pues que, en cierto modo, la nota que alcance un estudiante dependerá de las notas obtenidas por sus compañeros/as.

No sé como lo verás tú, pero yo no malgastaría mis recursos en una lucha en la que voy a ser claramente aniquilado. Yo, personalmente, no voy a competir contra el que estudia 14 horas al día, tiene un cociente intelectual de 150 y además es hijo/a de la Directora. ¡Esa no es mi guerra! Tú eres libre de hacer con tus recursos lo que estimes oportuno.  

Muy atento, trader, porque te acabo de revelar una de las claves: el trading no es ninguna lucha, ni siquiera contra ti mismo como algunos afirman. Este negocio no tiene nada que ver con la guerra. Si consideras que el trading es un negocio de suma cero indirectamente le estarás declarando la guerra a los grandes operadores rentables. En ese caso, siguiendo las indicaciones del General Sun Tzu, sería mejor que salieras corriendo.

En caso contrario, si estás abierto a ver este negocio de una manera diferente, te invito a que reflexiones en profundidad sobre este asunto. Sé honesto contigo mismo, pues aquí no estamos hablando de cambiar nuestras creencias o el modo en que pensamos; nuestro trabajo consiste en descubrir y comprender cómo funciona nuestro cerebro. Si quieres que te ayudemos con este propósito, estaremos encantados de acompañarte.

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